En esta entrada de nuestro blog, queremos dotaros de herramientas y consejos para hacer más atractivo vuestro contenido de cara a los alumnos, de acuerdo a su nivel educativo.
Hoy nos vamos a centrar en el alumnado de Educación Primaria. Este ciclo va desde los 6 hasta los 12 años de edad y nos ofrece grandes oportunidades para marcar la diferencia, ya que es una etapa llena de hitos emocionantes en el desarrollo cognitivo de vuestros alumnos, tales como:
- El alejamiento del pensamiento egocéntrico.
- La adquisición de pensamiento abstracto.
- La aplicación de estructuras lógicas para llegar a conclusiones.
- La complicación de los sistemas de categorización, que se vuelven más complejos.

Como hemos dicho, estos son los hitos que irán logrando a lo largo del ciclo, por ello debemos adaptar el contenido para ayudarles a lograrlos y no presentarles un contenido que sea demasiado complejo o aburrido.
Como dijo Francisco Mora, “lo que se aprende con alegría, nunca se olvida”, así que vamos a daros las claves para conseguir que vuestros alumnos saquen el máximo partido de las clases.
Contenidos coloridos y atractivos
El alumnado de este ciclo puede resultar disperso, por eso, utilizar contenidos con colores vivos y atractivos nos puede ayudar a captar su atención, además de facilitarles a ellos comprender y retener la información.
- Paleta de colores brillantes: Utilizad una paleta de colores vivos y contrastantes que llamen la atención. Los colores como el rojo, el amarillo y el azul son especialmente atractivos para los niños.
- Código de colores: Asignad colores específicos a diferentes tipos de información (por ejemplo, rojo para números o verde para palabras clave), con el objetivo de ayudar a los pequeños a organizar y recordar la información de manera más efectiva.
- Ilustraciones amigables: Incorporad ilustraciones que sean amigables y atractivas para vuestros alumnos. Los personajes con expresiones faciales claras y dibujos detallados pueden hacer que el contenido sea más accesible.
- Carteles y pósteres: Diseñad carteles y pósteres educativos que se puedan colgar en el aula o en el área de estudio de los niños. Deben ser visualmente atractivos y contener información clave de manera resumida. Dependiendo de la edad del alumnado, podéis involucrarlo en la creación de estos pósteres, lo cual le dará valor y hará que se sienta partícipe de su educación y aprendizaje.
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Flashcards: Usad tarjetas didácticas (flashcards) con imágenes y palabras clave. Estas tarjetas pueden ser utilizadas para juegos de memoria y actividades de repaso.
Interactividad
El conocimiento que no aplicamos es fácil de olvidar, por ello, emplear actividades prácticas en el aula ayuda no solo a comprender mejor, sino también a retener la información. Además de hacerla mucho más atractiva, ya que el alumnado encontrará útil el conocimiento que está aprendiendo.
- Juegos de mesa y cartas: Utilizad juegos de mesa y cartas educativos que enseñen conceptos matemáticos, lingüísticos o científicos. Juegos como el bingo de letras, el dominó de matemáticas o los puzles de geografía pueden ser muy efectivos.
- Experimentos científicos: Planificad experimentos simples que los niños puedan realizar en clase o en casa. Actividades como plantar semillas, crear volcanes con bicarbonato de sodio y vinagre, o construir circuitos eléctricos básicos son excelentes para enseñar conceptos científicos.
- Proyectos manuales: Fomentad la creatividad a través de proyectos manuales. Actividades como construir maquetas, hacer collages o crear libros de cuentos permiten a los alumnos expresar su aprendizaje de manera tangible y divertida.

- Proyectos colaborativos: Organizad proyectos donde los niños trabajen en grupos para investigar un tema y presentar sus hallazgos. Esto no solo promueve el trabajo en equipo, sino que también permite a los pequeños explorar temas de manera más profunda.
- Desafíos y misiones: Plantead desafíos o misiones que los niños deban completar, como resolver un misterio, diseñar una solución para un problema o crear un producto. Estas actividades hacen que el aprendizaje sea una aventura emocionante.
- Role-playing y dramatización: Realizad actividades de role-playing donde los niños recreen situaciones o historias relacionadas con el contenido educativo. Esta técnica es especialmente útil para enseñar historia, literatura y habilidades sociales. También podéis utilizar los roles en los trabajos de equipo para que todos puedan ser líderes, secretarios, mediadores, etc., y puedan tanto explorar sus habilidades como mejorar su empatía.
- Debates y discusiones: Fomentad la participación a través de debates y discusiones sobre temas relevantes para los alumnos. Esto no solo mejora sus habilidades de comunicación, sino que también les ayuda a desarrollar pensamiento crítico. Por ejemplo, cuando haya un conflicto en clase, puede resultar muy útil debatir en el aula qué se puede hacer para que no se repita dicha situación, comprender qué la ha motivado y ver cómo podemos ayudar todos a los implicados.
Narrativa y cuentos
Los cuentos les encantan a los niños, aman tanto escuchar historias como contarlas. Además, es mucho más sencillo memorizar una información que está hilada y relacionada a través de una historia que aquella que está encapsulada en píldoras de información sin relación aparente. Por eso debemos aprovecharlos en nuestras clases. Por otro lado, estaremos desarrollando las habilidades lingüísticas de nuestro alumnado y fomentando su imaginación y creatividad.
- Personificación de conceptos: Transformad conceptos abstractos en personajes de cuentos. Por ejemplo, en matemáticas, los números pueden ser personajes que se embarcan en aventuras para resolver problemas.
- Cuentos temáticos: Cread cuentos temáticos que se centren en temas específicos del currículo. Por ejemplo, una historia sobre el ciclo del agua puede seguir a una gota de agua en su viaje desde el océano hasta las nubes y de vuelta a la tierra.
- Creación de historias propias: Escribid vuestras propias historias, de modo que integren las materias que estáis enseñando, haciendo de la unidad un tema cohesionado cuya columna vertebral sea el tema del cuento. Recordad relacionar los conceptos con aspectos de la vida cotidiana de los alumnos, para que los conceptos sean más fáciles de entender.
- Historias colaborativas: Involucrad a los niños en la creación de historias, de este modo, desarrollarán su creatividad, autonomía y trabajo en equipo. Podéis ayudarles dándoles ciertas directrices o eligiendo qué personaje deben desarrollar, así como iniciando la historia entre todos para, después, por grupos, darle finales diferentes, siempre relacionados con la unidad didáctica que estéis impartiendo.
- Sesiones de cuentacuentos: Están muy relacionadas con el punto anterior. Podéis organizar sesiones de cuentacuentos donde leáis en voz alta a los alumnos. Utilizad diferentes voces y expresiones para hacer la historia más envolvente. Aprovechad también estas sesiones para que sean ellos mismos quienes lean e interpreten (por ejemplo, las historias que ellos mismos han elaborado). La lectura en voz alta ayuda a mejorar la lectura, la comprensión oral y escrita, así como la expresión oral.
- Dramatización de cuentos: Animad a los niños a dramatizar los cuentos que han escuchado. Pueden representar las historias utilizando disfraces y escenografía simple.
Música y vídeos
Ni que decir tiene que recordar la letra de una canción es muchísimo más sencillo que recordar un texto en prosa. La rima y el ritmo ayudan a la memorización del contenido. ¿Quién no recuerda esa canción de aquel anuncio que vio hace más de 5 años pero que de vez en cuando le vuelve a la mente? La música es una herramienta muy poderosa de la que debemos sacar el máximo partido posible en el aula.
- Canciones de temas específicos: Cread o utilizad canciones que se centren en temas específicos del currículo, como las tablas de multiplicar, los planetas del sistema solar o las partes del cuerpo. Las canciones ayudan a memorizar información mediante la repetición y el ritmo. Podéis crear las canciones por vuestra cuenta o desarrollarlas en el aula aprovechando la participación de la clase.
- Música y movimiento: Combinad canciones con actividades físicas, como bailes o gestos, para enseñar conceptos. Esto es especialmente útil para los niños con mayor predilección por las actividades kinestésicas, así como para el alumnado con TDAH o dificultades de concentración.
- Jingles y rimas: Los jingles y las rimas pegajosas son fáciles de recordar y pueden ser utilizados para enseñar reglas gramaticales, ortográficas o matemáticas.
- Rutinas diarias: Incorporad vídeos y canciones en las rutinas diarias del aula. Por ejemplo, comenzad el día con una canción de bienvenida, usad vídeos para introducir nuevos temas y terminad con una canción de despedida.
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Apoyo a la instrucción: Utilizad vídeos y canciones para complementar y reforzar la instrucción. Por ejemplo, después de explicar un concepto, podéis mostrar un vídeo relacionado o cantar una canción que lo refuerce.
Como podéis ver, son muchas las herramientas que podemos emplear para hacer diferente nuestra clase y motivar e inspirar a nuestro alumnado.
Nosotros recomendamos el uso conectado de todas las herramientas. Cread una travesía que podáis seguir a lo largo de todo el curso, la cual aporte unidad y coherencia a todos los aprendizajes e incluya diversas actividades y herramientas de manera cohesionada.
Convertid en un viaje apasionante cada curso, lleno de descubrimientos y aventuras para vuestros alumnos.
La Educación Primaria es una etapa llena de posibilidades y aprendizajes que, si son aprovechados de manera adecuada, puede ayudar a descubrir hobbies, habilidades y pasiones que vuestros alumnos aún no conocen. Darles la oportunidad de sacar su potencial y potenciar su pasión por el conocimiento debe estar en la primera línea de cualquier proyecto educativo.
En Editorial Digital, somos unos apasionados del diseño instruccional y estaremos encantados de ayudar en la planificación de este apasionante itinerario, de forma personalizada para vuestro alumnado y sus necesidades y características.